La pirekua, un patrimonio descuidado

A casi 10 años de agregarse a la Lista Representativa de la UNESCO, no se ven reflejados los beneficios, ya que muchos pireris viven en situación de pobreza

Alejandra Hernández

  · jueves 27 de junio de 2019

Foto: Archivo

MORELIA, Mich.- (OEM-Infomex).- El expediente que se presentó por parte del Secretaría de Turismo del Gobierno del Estado a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura para nombrar como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad a la pirekua, “no fue trabajado de manera consensuada y la declaración sólo benefició a los prestadores de servicios y personas vinculadas al área de turismo”, denunció en entrevista para El Sol de Morelia Benjamín Lucas Juárez, docente de la Universidad Intercultural Indígena de Michoacán y consultor en aspectos relacionados con patrimonio.

“La Sectur elaboró el expediente de forma muy apresurada, ya que es muy escueto, tan solo de dos cuartillas, si uno lo revisa ni siquiera define concretamente qué es una pirekua, que para las comunidades es mucho más que una palabra que significa canto, sí es la parte vocal, pero está estructurada, es diferente de tocar un son, una banda sí toca, pero un pireri canta una historia de su pueblo”, dijo el experto en mecanismos de declaratoria a nivel local, nacional e internacional.

Aseguró que fueron tres los puntos que fallaron, el primero fue la definición simplista de esta expresión musical; el segundo, que el expediente al ser elaborado por la Sectur inserta a la pirekua como parte de su programa la Ruta Don Vasco de Quiroga, lo que hace que sea considerado como un producto turístico.


Finalmente, dijo que este expediente se elaboró de manera muy apresurada para presentarlo en conjunto con el de la cocina tradicional, que se enviaron juntos y se aprobaron, pero este último ya tenía tiempo que estaba en proceso de elaboración.

“A los pireris de trayectoria no les beneficia que la pirekua sea considerada patrimonio sólo porque se escuche bonita o que impresione a un jurado, que muchas veces no son conocedores de la estructura, ya que para ellos se trata de un mecanismos de conservación de conocimientos de su comunidad, sin embargo la mayoría de los pireris viven en condiciones de pobreza, pero para ellos el componer y cantar no es una actividad que hagan como negocio, son agricultores, carpinteros o albañiles”.

Además comentó que el estado debe subsanar esta situación, en la cual no se puede hablar de beneficios entre los pireris, si bien es cierto que la Lista Representativa de Patrimonio Inmaterial Cultural de la Humanidad fue una gran noticia, no fue bien recibida por las comunidades, no porque no les gustara la idea, sino por las maneras y las formas en las cuales se realizó el procedimiento, además de que no se han creado mecanismos concretos para la conservación de ésta”.

Finalmente, señaló que un mecanismo real sería hacer un registro de las pirekuas o pireris por comunidad, con la finalidad de conservar esta expresión musical purépecha, ya que sólo se cuenta con el registro que realizó Néstor Dimas, y son sólo de algunas composiciones.


NO HUBO CONSENSO

En 2010 se enlistó a la pirekua como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la Secretaría de Turismo estatal, solicitud que se realiza ante la UNESCO, para la cual se tiene que elaborar un expediente, cuya propuesta debe contar con el aval del estado y de quienes sustentan el patrimonio. Sin embargo, en este caso se realizó de manera muy apresurada y bajo el consenso de unos cuantos.

En el caso de la pirekua, el expediente se presentó sin el consenso de los portadores de este patrimonio, los pireris, por lo que se hizo a través de minorías que no abarcan la representación de todas las comunidades, éste fue uno de los primeros errores que se cometieron al elaborar el expediente.

El pireri, que es el término abreviado de pirériecha, es difícil de definir, señaló Lucas Juárez, “su definición va más allá de ser la persona que compone y canta pirekuas, es aquel que sustenta el conocimiento de su comunidad y el lenguaje, las letras abordan temas cotidianos y acontecimientos históricos, y su interpretación es sin fines de lucro”.

El gobierno del estado poco después de enlistar a la pirekua como Patrimonio Inmaterial dio a conocer que se había desarrollado un novedoso programa de turismo cultural, bajo el proyecto de la Ruta Don Vasco, y justificó como proyecto para salvaguardar este patrimonio la construcción de un auditorio en la comunidad de Zacán para el Festival de la Raza Purépecha, con lo cual promoverían este patrimonio.

“Un plan de salvaguarda no es la construcción de un auditorio o la presentación de pireris en un teatro, debe ser un conjunto de políticas públicas para que la pirekua se conserve”, señaló el docente en la UIIM, quien también dijo que a pesar de nombrarse a la pirekua como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, las comunidades purépechas protestaron porque no fueron consultadas para dicha inscripción, por lo que él fue solicitado para realizar un análisis de la problemática.

“Sólo un día salió en las noticias y generó una serie de reacciones, a través de documentos que enviaron a la UNESCO, como la carta pública dirigida al entonces gobernador Leonel Godoy y a la UNESCO, donde un grupo de pireris reclamó que no se haya hecho un consenso, incluso hubo una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos”.

En primera instancia, dijo, fueron los cargueros quienes emitieron la primera declaración, y en 2011 se realizaron varias reuniones convocadas por los pireris, pero éstos no cuestionaban la inscripción, sino el procedimiento, que no los tomó en cuenta.

“Cuando se desató toda esta polémica me solicitaron hacer una revisión porque yo trabajaba en México como director general de investigación en la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, desde donde me di cuenta que México era el único país que no estaba presentando propuestas, desde 2003 hasta 2007, entonces se comenzó a alentar a los estados a inscribir algún elemento. Seguí de cerca los expedientes de la Cumbre Tajín, por ejemplo, entre otros, pero éstos se trabajaron durante un año o más, mediante consensos y asambleas”.