/ lunes 10 de septiembre de 2018

Serena Williams sufre ataque de furia: lloró, insultó al árbitro y rompió su raqueta

Anteriormente Williams había violado también el código de comportamiento por recibir consejo desde el palco de invitados de su entrenador

La tenista Serena Williams, que disputó la decimocuarta final del Abierto de Estados Unidos, protagonizó el peor espectáculo de su exitosa carrera profesional al enfrentarse al árbitro del partido que perdió por 6-2 y 6-4 ante la japonesa Naomi Osaka, que es la nueva campeona del último torneo de Grand Slam de la temporada.

Una frustrada Williams, de 36 años, se echó a llorar al discutir con el juez de silla Carlos Ramos sobre dos advertencias: una por recibir consejo de su entrenador y otra por destrozar su raqueta después de que Osaka rompiera su servicio en la segunda manga y poner el marcador con parcial en su contra de 3-4.

La menor de las hermanas Williams, que buscaba conseguir el séptimo título en Flushing Meadows y el vigésimo cuarto de Grand Slam, llamó a un funcionario del torneo y discutió su caso, diciendo que los hombres la habían discriminado y no la habían tratado bien en las advertencias y el castigo con un tanto.

Williams mantuvo su punto de vista de que no hizo trampa y quería una disculpa, a la vez que sostuvo que no debería haber recibido una penalización de un punto.

En este sentido, la excampeona del Abierto de Estados Unidos y compatriota de Williams Chris Evert dijo que creía que Ramos podría haber mostrado más moderación.

Williams después de renunciar a su primera ventaja en el partido en un juego en el que cometió una doble falta dos veces, rompió su raqueta.

Recibió un punto de penalización después de romper la raqueta, lo que permitió a Osaka comenzar a servir el sexto juego con 15-0.

Anteriormente Williams había violado también el código de comportamiento por recibir consejo desde el palco de invitados de su entrenador Patrick Mouratoglou, y luego la rotura de raquetas hizo que recibiese un punto de penalización.

Después de darse cuenta de que ya había perdido un punto, Williams comenzó a gritar a Ramos.

"Me debes una disculpa", le dijo. "Nunca he engañado en mi vida. Tengo una hija y defiendo lo que es correcto".

Williams le dijo a Ramos que su entrenador, Patrick Mouratoglou, le dio el visto bueno, que es solo un "Vamos".

No hago trampa para ganar, prefiero perder

se escuchó a Williams decirle a Ramos.

Una repetición de televisión mostró a Mouratoglou haciendo a Williams un gesto con las dos manos, como diciéndole que avanzara. No hubo un signo de aprobación.

Williams comenzó a entrar en la red con más frecuencia y rompió a Osaka en el siguiente juego, la única que logró en todo el partido para el parcial de 2-1.

Pero eso fue todo lo que pudo conseguir, dado que su perdida de control hizo que Osaka, que jugó el partido de su vida, lograse la victoria y se proclamase con todos los honores y méritos la nueva campeona del Abierto de Estados Unidos al superar a la que ha sido desde siempre su "ídolo", a la que imita en su juego y en la que siempre se ha inspirado.

Tras concluir el partido, que apenas duró una hora y 19 minutos, Williams tuvo toda la deportividad del mundo al ir a la red y darle un gran abrazo a su discípula que es la nueva "reina" de Flushing Meadows y la última gran promesa que llega al tenis femenino para comenzar el relevo generacional.

Ambas tenistas lloraron y Osaka recibió la primera felicitación por parte de Williams por el gran triunfo que había logrado.

"Bueno, no quiero ser grosera, ella jugó bien y este es su primer Grand Slam", declaró Williams después del partido, mientras luchaba por contener las lágrimas. "Hagamos que este sea el mejor momento posible, demos crédito al que se lo merece y no más abucheos. ¡Felicidades Naomi!".

Williams luego se dirigió a los aficionados neoyorquinos que llenaron las gradas de la pista central Arhtur Ashe y les dio las gracias por todo el apoyo recibido.

"Gracias al público, realmente sois el mejor del mundo. Espero volver a jugar aquí, ha sido un año difícil pero muchas gracias por todo", concluyó Williams.

Osaka, de 20 años, estaba junto a ella llorando, mientras Williams la rodeaba con su brazo.

Todos en el palco de Osaka se llenaron de lágrimas, incluyendo a su madre y al exentrenador de Williams, Sascha Bajin".


La tenista Serena Williams, que disputó la decimocuarta final del Abierto de Estados Unidos, protagonizó el peor espectáculo de su exitosa carrera profesional al enfrentarse al árbitro del partido que perdió por 6-2 y 6-4 ante la japonesa Naomi Osaka, que es la nueva campeona del último torneo de Grand Slam de la temporada.

Una frustrada Williams, de 36 años, se echó a llorar al discutir con el juez de silla Carlos Ramos sobre dos advertencias: una por recibir consejo de su entrenador y otra por destrozar su raqueta después de que Osaka rompiera su servicio en la segunda manga y poner el marcador con parcial en su contra de 3-4.

La menor de las hermanas Williams, que buscaba conseguir el séptimo título en Flushing Meadows y el vigésimo cuarto de Grand Slam, llamó a un funcionario del torneo y discutió su caso, diciendo que los hombres la habían discriminado y no la habían tratado bien en las advertencias y el castigo con un tanto.

Williams mantuvo su punto de vista de que no hizo trampa y quería una disculpa, a la vez que sostuvo que no debería haber recibido una penalización de un punto.

En este sentido, la excampeona del Abierto de Estados Unidos y compatriota de Williams Chris Evert dijo que creía que Ramos podría haber mostrado más moderación.

Williams después de renunciar a su primera ventaja en el partido en un juego en el que cometió una doble falta dos veces, rompió su raqueta.

Recibió un punto de penalización después de romper la raqueta, lo que permitió a Osaka comenzar a servir el sexto juego con 15-0.

Anteriormente Williams había violado también el código de comportamiento por recibir consejo desde el palco de invitados de su entrenador Patrick Mouratoglou, y luego la rotura de raquetas hizo que recibiese un punto de penalización.

Después de darse cuenta de que ya había perdido un punto, Williams comenzó a gritar a Ramos.

"Me debes una disculpa", le dijo. "Nunca he engañado en mi vida. Tengo una hija y defiendo lo que es correcto".

Williams le dijo a Ramos que su entrenador, Patrick Mouratoglou, le dio el visto bueno, que es solo un "Vamos".

No hago trampa para ganar, prefiero perder

se escuchó a Williams decirle a Ramos.

Una repetición de televisión mostró a Mouratoglou haciendo a Williams un gesto con las dos manos, como diciéndole que avanzara. No hubo un signo de aprobación.

Williams comenzó a entrar en la red con más frecuencia y rompió a Osaka en el siguiente juego, la única que logró en todo el partido para el parcial de 2-1.

Pero eso fue todo lo que pudo conseguir, dado que su perdida de control hizo que Osaka, que jugó el partido de su vida, lograse la victoria y se proclamase con todos los honores y méritos la nueva campeona del Abierto de Estados Unidos al superar a la que ha sido desde siempre su "ídolo", a la que imita en su juego y en la que siempre se ha inspirado.

Tras concluir el partido, que apenas duró una hora y 19 minutos, Williams tuvo toda la deportividad del mundo al ir a la red y darle un gran abrazo a su discípula que es la nueva "reina" de Flushing Meadows y la última gran promesa que llega al tenis femenino para comenzar el relevo generacional.

Ambas tenistas lloraron y Osaka recibió la primera felicitación por parte de Williams por el gran triunfo que había logrado.

"Bueno, no quiero ser grosera, ella jugó bien y este es su primer Grand Slam", declaró Williams después del partido, mientras luchaba por contener las lágrimas. "Hagamos que este sea el mejor momento posible, demos crédito al que se lo merece y no más abucheos. ¡Felicidades Naomi!".

Williams luego se dirigió a los aficionados neoyorquinos que llenaron las gradas de la pista central Arhtur Ashe y les dio las gracias por todo el apoyo recibido.

"Gracias al público, realmente sois el mejor del mundo. Espero volver a jugar aquí, ha sido un año difícil pero muchas gracias por todo", concluyó Williams.

Osaka, de 20 años, estaba junto a ella llorando, mientras Williams la rodeaba con su brazo.

Todos en el palco de Osaka se llenaron de lágrimas, incluyendo a su madre y al exentrenador de Williams, Sascha Bajin".


Cultura

Recuerdan a León Portilla en la ENES

Se realizó una mesa de análisis sobre el trabajo del considerado principal experto en el pensamiento y la cultura náhuatl

Local

Alcaldes plantean ampararse ante recortes

Al respecto se informó que ediles del PRD plantean llevar este recurso ante la Corte, el PAN lo valora y el PRI lo descarta

Local

Exhorta Congreso el pago inmediato a empleados de la JLC

Son 49 mdp acumulados en sueldos caídos que el gobierno estatal adeuda a los trabajadores de la dependencia

Justicia

Expulsan a 16 alumnos de la UNAM por agredir a mujeres

En el último año suman quejas en contra de 385 presuntos agresores, la mayoría en campus de CU

Finanzas

Pagó Pemex más de 3 mil mdp por seguridad

Ayer había todavía computadoras apagadas, y los controles de entrada y salida del personal y de las pipas tampoco funcionaban

Política

El ombudsperson no responde a ideologías ni a partidos... alza la voz: Luis Raúl González

Asegura que la característica del ombudsperson es alzar la voz y denunciar los abusos del poder, y desea éxito a su sucesora Rosario Piedra Ibarra

Sociedad

Como un Rockstar, así pasó Evo Morales su segundo día de asilo en México

Para cubrir los gastos del expresidente en México, los diputados de Morena se ofrecieron a hacer coperacha

Finanzas

Prevén desaceleración en ventas del Buen Fin

El alza en el salario mínimo, la baja inflación, las remesas y el tipo de cambio estable pueden jugar a favor del consumo

Mundo

Jeanine Áñez inicia gobierno en Bolivia en medio de represión

Áñez promete comicios y niegan a legisladores de MAS ingresar al Congreso; escalan choques en La Paz