¿Conoces el edificio de la preparatoria 5? De tribunal militar a casa de estudios, esta es su historia

El inmueble que ahora es una escuela también fue testigo de eventos cruciales en la historia del país

Ulises Fonseca | El Sol de Morelia

  · lunes 12 de diciembre de 2022

Fachada de la preparato número 5 de la UMSNH, 'Melchor Ocampo' / Foto: Archivo | El Sol de Morelia

Morelia, Michoacán (OEM-Infomex).- El casco antiguo de la ciudad tiene edificios emblemáticos que han sido lugares donde la sociedad ha pasado años cruciales, como es el caso de la preparatoria 5 de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH).

En ese lugar es común toparse con grupos de estudiantes que entran y salen de los salones, pero, como era de esperarse, no siempre fue así, más todavía al considerar que fue lugar de enjuiciamientos para militares cuando ocurrió la intervención francesa en México, a mediados del siglo XIX.

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Esto último no es un dato sacado de la manga, sino que lo compartió en entrevista la historiadora Catalina Sáenz Gallegos, quien compartió información con la que podemos remontarnos a momentos más antiguos del edificio, el cual era una casa de lujo para gente adinerada en la era colonial.


El inmueble fue casa de lujo durante la época colonia y lugar de enjuiciamiento para militares en época de la intervención francesa / Foto: Archivo | El Sol de Morelia


De acuerdo con lo dicho por ella, aunque pasen los siglos una constante de entonces y de ahora es el gran poder adquisitivo de las clases política y eclesiástica, pues “hacia 1690 pertenecía a Felipe Salinas, que era alcalde ordinario de Real de Minas de Santa Fe de Guanajuato. A fines del siglo XVIII la compró Antonio Belaunzarán, él era un canónigo importante de la Catedral”.

A decir de Sáenz Gallegos, Belaunzarán convirtió la casa en una residencia repleta de lujo tanto por sus muebles como por las remodelaciones que hizo a la construcción, “sobre todo en el segundo patio, en los balcones y en la puerta principal; él fue importante porque junto a otro canónigo estableció una industria textil en la ciudad para ayudar a la población”, diezmada en ese entonces por epidemias.


Pero hay un detalle que hace la diferencia entre el acaudalado Belaunzarán con los ricos privilegiados actuales: era simpatizante de los grupos e ideas subversivas de su época, en particular con Miguel Hidalgo, del que era amigo; incluso se piensa que le dio refugio en su casa por tres noches mientras estaba la guerra de Independencia, algo que sin duda lo puso en riesgo.

Más todavía, la historiadora refirió que Belaunzarán vendió esta casa a otro subversivo conspirador, que fue Mariano Michelena, el cual donó la propiedad al gobierno de entonces para que se utilizara para la beneficencia pública.

Pero los propósitos heroicos y generosos terminaron cuando ocurrió la segunda intervención francesa en México.

“Posteriormente, ya con el avance del siglo XIX la casa fue utilizada como una Corte Marcial, lo que atrajo una memoria ingrata hasta para los mismos conservadores”.

Y es que la invasión francesa también tocó a Michoacán.

“Ahí también, como otros edificios, fueron lugares para juzgar a militares desertores, pues en el Tribunal de Guerra (de la casa) se procesó a quienes eran favorables al ejército invasor”.

Pero las ejecuciones no eran ahí mismo, sino en la plazuela del Carmen y San Agustín.

Una vez transcurrido ese episodio, mencionó que la casa fue utilizada para varias cosas, “funcionó el Nacional Monte de Piedad y una escuela de contadores y tuvo otros usos hasta que se entregó a la Universidad Michoacana”.


El recinto aloja el bachillerato nicolaita desde hace poco más de cuatro décadas / Foto: Archivo | El Sol de Morelia


En este punto, refirió que la UMSNH fue constituida en 1917, teniendo entonces a la Facultad de Derecho como una de las entidades con las que arrancó clases, las cuales ocurrieron justamente en la antigua casa de Belaunzarán.

Y ya dentro de la institución nicolaita, la casa también ha tenido un sendero marcado por los cambios, porque luego de ser la sede para los pupilos del derecho, fue utilizada para la Escuela Popular de Bellas Artes y luego fue convertida en la preparatoria 5 hace poco más de cuatro décadas.

Este ha sido un recuento breve de una historia de siglos, la cual se puede ampliar con la lectura de un libro recomendado por Sáenz Gallegos, titulado ‘Paseos por Morelia’, de Javier Tavera Alfaro. Pero eso sí, es una obra de difícil acceso porque ya no hubo reediciones, por lo cual “posiblemente se consiga en un bazar”.