Cine estatal 2019, entre documentales y ficción

En el estado los creadores del séptimo arte se enfocaron en este tipo de producciones, aunque también se realizó un largometraje

Francisco Valenzuela / El Sol de Zamora

  · martes 24 de diciembre de 2019

Foto | Archivo

Morelia, Michoacán. (OEM-Infomex).- Durante 2019, la realización cinematográfica en Michoacán se distinguió principalmente por la producción de cortometrajes de ficción y documental, pero también se estrenó un largometraje dirigido por un estudiante nacido en la entidad. Tal fue el caso de El futuro, de Kevin Guzmán Linares, ópera prima financiada por la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas (ENAC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que tuvo su premier en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM).

La historia gira en torno a padre e hijo que se reencuentran en condiciones complejas. Éste es uno de varios largos que han producido cineastas michoacanos en los últimos años, donde también se cuentan Enero y Andrea en una caja (Adrián González Camargo), Día 6 (Juan Pablo Arroyo) y En la periferia (Alberto Zúñiga).

Cada año, el FICM es la plataforma principal para observar la producción de los realizadores locales, y en la más reciente edición vimos a algunos que ya tienen cierta experiencia. Así ocurrió con Juan Paulín, quien presentó el corto de animación De vuelta; Luis Armando Sosa Gil estrenó Deseo y Silencio; Fernando Llanos presumió su nuevo documental Kuri: somos fuego; Adán Ruiz con Susurros del lago; Adrián González Camargo con el corto Una breve historia, Luis Arceo con Dinamita y César Flores Correa con el corto documental Hasta que nos dure la memoria.

Entre los realizadores que no habían participado en el festival moreliano se encuentran Cristina Bustamante, quien presentó El silencio de Dios. Otros que tuvieron su debut fueron Miguel Ángel Caballero con Acuitzeramo, Montserrat Soldú con Las Chicharras, María Victoria Ponce con Ruda, Alejandro Guerra con Valientes y Edson Contreras con Maliblue, documental sobre el movimiento LGBTI en la ciudad, que a la postre resultó el ganador de los principales premios de dicha justa.

Pero no todo el cine michoacano se reduce a la selección oficial del FICM. Fuera de este festival se produjeron otras realizaciones como Tejiendo nuestros pasos, de Daniel Ysi, con la producción de Sinestesia, a cargo de Alberto Zúñiga Rodríguez. Se trata de un relato donde se aborda la producción de huaraches en la región de Huetamo y que de momento no se ha proyectado en festivales especializados. Del mismo Zúñiga se produjo Yantar, seleccionado en el Nespresso Talents México 2019, además de estar en muestras de Roma y San Francisco.

Otro documental que luego de casi una década de trabajo pudo concluirse es El emperador de Michoacán, bajo la dirección de James Ramey y Arturo Pimentel, que tuvo su estreno en el FICM pero fuera de competencia. Es un acercamiento a la cultura purépecha antes de la Conquista, concentrado principalmente en la celebración del Fuego Nuevo.

Aunque se produjo en 2018, este año el cortometraje Amarte a morir (Frank Rodríguez) fue seleccionado a varios encuentros internacionales como el Phalke Film Festival, Festival Internacional de Cine Universitario de Buenos Aires, Best of Latin America Short Film Festival, Festival Iberoamericano de Cortometrajes y el Festival Internacional de Cine de Tukuru, entre otros.

Parte de la producción audiovisual también se desarrolla en los circuitos académicos. La Universidad Vasco de Quiroga (Uvaq) produjo un total de cuatro cortometrajes de ficción, cuatro de documental y 28 cineminutos, varios de ellos seleccionados para su propio festival, cuya edición número 12 se desarrolló en junio de este año, además de estar en otras muestras como Dulcísimo Ovario, Hidalgo Film Fest, Festival Metropolitano de la UAM y Festival Internacional de cine de Panamá.

FESTIVALES Y ESCUELAS

El año que termina vio casi extinguirse al festival de cine de terror, ciencia ficción y fantasía Feratum, que ante la falta de apoyos apenas pudo proyectar una pequeña nuestra retrospectiva en Tlalpujahua. En tanto, Morelia fue la sede del festival de horror Animal Film Fest, cuya primera edición premió al cortometraje michoacano Mometzcopinqui, de Héctor Daniel Pérez Aguilera.

Apatzingán tuvo su primer festival a mediados de año y ya anunció la continuidad para 2020, mientras que el Festival Internacional de Cine Independiente de Paracho cumplió su quinto capítulo.

Fotoviva, la misma Universidad Vasco de Quiroga y el Instituto Mexicano de Investigaciones Cinematográficas y Humanísticas (Imich) son las principales escuelas de enseñanza cinematográfica en el estado, mientras que espacios como Jeudi 27, Giraluna, la Casa Natal de Morelos y Solaris programaron de forma constante películas de realizadores locales, nacionales e internacionales.