Se derrumba imperio de Gerardo Sosa en UAEH

El funcionario explicó que se detectó que la institución educativa recibió recursos económicos provenientes desde cuentas en 22 países

El sol de Hidalgo

  · sábado 2 de marzo de 2019

En el Congreso local trató de imponer al coordinador, un escándalo que terminaría con la remoción del Presidente de la Junta de Gobierno / El sol de Hidalgo

El imperio que construyó Gerardo Sosa Castelán hace aproximadamente 40 años en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) parece derrumbarse en las últimas horas, luego de que se confirmó que es la institución educativa pública a la que le fueron congeladas sus cuentas bancarias por presunto lavado de dinero.

La institución ha permanecido durante cuatro décadas bajo el control del expresidente de la Federación de Estudiantes Universitarios de Hidalgo (FEUH) y exrector, quien posee un negro historial político-social.

UAEH acepta que una cuenta bancaria se encuentra en investigación

Discípulo de José Antonio Zorrilla Pérez, extitular de la desaparecida Dirección Federal de Seguridad y sentenciado como autor intelectual del asesinato del periodista Manuel Buendía, Sosa Castelán se ha caracterizado por su actitud violenta y porril desde su estancia en el entonces Instituto de Ciencias Sociales (ICSo).

Por esos medios logró imponer su ley dentro y fuera de la Universidad en la década de los setenta, con el apoyo de un grupo de no menos de 50 estudiantes que sembraron pánico en la ciudad de Pachuca y otros municipios como Tulancingo. A él se le atribuyen robos, privaciones ilegales de la libertad, portación de arma de fuego, tentativas de homicidio y otros delitos durante la década de los setentas.

En la reciente elección federal, en un acto inesperado, hizo pública finalmente su renuncia al PRI. Cuando todo mundo pensó que daría a conocer su afiliación al Movimiento Regeneración Nacional (Morena), se abstuvo. En cambio, fue de dominio público que entabló una negociación con las dirigencias nacional y estatal de Morena, a través de la cual le cedieron nueve candidaturas a diputados locales y dos para legisladores federales.

Aunado a esto, la UAEH protagonizó recientemente uno de los sucesos más polémicos en su historia, con la detención de Gabriela Mejía Valencia, coordinadora de Finanzas de la Máxima Casa de Estudios, con un millón 400 mil pesos en efectivo, dinero que, si bien trataron de justificar que era para el pago de albañiles que realizaban una obra en un campus de Tulancingo, era para el pago de campañas de sus candidatos.

La disputa entre el Congreso del estado y la UAEH se agudizó en Hidalgo cuando surgió la propuesta de un órgano fiscalizador de recursos para la casa de estudios, situación que rechazó totalmente el rector Adolfo Pontigo Loyola, con la complicidad de Gerardo Sosa Castelán.


HIZO CARRERA

BAJO EL AMPARO del gobernador

Jorge Rojo Lugo (1975-1981) arrancó su presencia en la política, bajo el manto de la UAEH, a la que dominaba usando como yugo a los estudiantes

Logró posicionarse como diputado local (1981-1984)

Secretario general del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Poder Ejecutivo del Estado de Hidalgo (1980-1986)

Negoció en dos ocasiones dos diputaciones federales (2000- 2003 y 2006-2009)

Obtuvo la presidencia del Comité Directivo Estatal del PRI (2004-2006)

Aspiró a ser senador y gobernador, lo que le valió un conflicto con diferentes grupos políticos de la entidad, quienes terminaron cerrándole las puertas del tricolor