Recortes atentan contra atención a niñez migrante

En 2018 se redujo en 50% el presupuesto operativo; se prevé que este año disminuya 20% más

Desireé Hernández

  · martes 4 de junio de 2019

Foto: Curtoscuro

MORELIA, Mich. (OEM-infomex).- Recortes presupuestales, falta de personal y carencias en infraestructura son sólo algunos de los retos que enfrenta el Programa de Atención a la Niñez Migrante, el cual proporciona acceso a la educación y seguimiento de estudios a menores de edad que son hijos de jornaleros que constantemente cambian de lugar de residencia; en lo que va del año se ha dado acceso a servicios educativos a 500 niños, niñas y jóvenes en la entidad.

Fue en 2018 cuando se disminuyó de manera considerable el recurso con el opera este programa en la entidad, donde se logró atender a mil 717 niños y jóvenes de nivel inicial a secundaria, con tan solo un millón de pesos para gastos operativos, según lo refirió el responsable del programa Eduardo Durand Álvarez; este año podría haber un recorte más de 20%.

Desde 2008 el Programa Preescolar y Primaria para Niñas y Niños Jornaleros Agrícolas Migrantes es el encargado de brindar servicios educativos a los hijos de estos trabajadores, quienes por las características propias de su actividad económica, se ven obligados a mudarse de lugar de residencia de manera constante y para impedir que los menores pierdan años de estudio o el seguimiento de su progreso se creó esta estrategia que se acompaña de una plataforma nacional de datos para garantizar el seguimiento en cada caso.

En Michoacán son cuatro los puntos en los que tiene presencia este programa: Coahuayana, Tanhuato, Yurécuaro y la comunidad Antúnez, en el municipio de Parácuaro; en total hay seis centros de estudio para hijos de jornaleros, la mayoría de ellos en espacios improvisados, aulas provisionales o casas rentadas.

Y es que a decir de Durand Álvarez el tema de la infraestructura es un problema ya expuesto ante las autoridades de los tres niveles de manera reiterada, pues hay casos como Coahuayana en los que “se trabaja al borde del surco, los maestros buscan la sombra de un árbol y a la orilla de los sembradíos dan su cátedra”, mientras que en Yurécuaro se cuenta con tres espacios: Albergue, que cuenta con seis aulas, Parque que tiene aulas móviles y Colonias que opera en una casa rentada. En Antunez hay aulas móviles y en, Tanhuato un albergue con cuatro aulas y tres más en construcción.

En todos y cada uno de los espacios se brinda atención educativa desde el nivel inicial hasta secundaria, y se tiene un registro de permanencia de cada menor de entre cuatro y seis meses en cada centro en diversas épocas del año, según los temporales de sembradío. En lo que respecta a la eficiencia terminal de estos alumnos, el funcionario refirió que “es complicado conocer la permanencia de los menores hasta su conclusión de estudios” y sólo se garantiza el seguimiento de cada caso a través de la plataforma nacional.

PLANTILLA DOCENTE TAMBIÉN HA SUFRIDO RECORTES

SI bien el Programa de Atención a la Niñez Migrante se diseñó para garantizar la educación de los menores que están en constante movimiento, ya sea dentro o fuera del estado, las condiciones en las que actualmente opera no son las mejores, y entre otras carencias, se tiene la del personal docente según lo señaló el responsable del programa, Eduardo Durand Álvarez.

Precisó que hasta 2017 se contaba con docentes para cada grupo cuyo salario era pagado por el gobierno federal, pero tras los recortes del año pasado se cuenta con una plantilla de cinco maestros de primaria, 19 educadores de preescolar y 11 docentes de secundaria. Por la reducción del presupuesto operativo se merman además las acciones de supervisión y capacitación de los mismos, ya que como mínimo dos meses al mes eran visitados por supervisores en sus centros de trabajo; por esta labor se adeuda al personal del programa 25 mil pesos por concepto de viáticos de 2018.