/ domingo 30 de junio de 2019

Japón reanuda caza comercial de ballenas tras 30 años de moratoria

Islandia dejará de llevarla a cabo por primera vez desde 2002, pues sus dos empresas especializadas decidieron renunciar a la actividad durante la temporada 2019

Japón reanudará este lunes oficialmente la caza comercial de ballenas, tras decidir abandonar la Comisión Ballenera Internacional (CBI) hace seis meses y zanjar la moratoria que aplicó durante tres décadas.

"Consideramos que las ballenas son recursos marinos como los peces y que pueden utilizarse siguiendo criterios científicos", explicó a la AFP un responsable del Ministerio de Agricultura, Bosques y Pesca.

"Determinamos cuotas con el fin de no perjudicar a las especies", precisó.

El barco factoría Nisshin Maru, buque insignia de la flota ballenera nipona, y otros varios navíos dejarán el puerto de Shimonoseki (suroeste), presidido por una enorme estatua de una ballena, para ir a cazar cetáceos frente a las costas japonesas, en la zona de exclusividad económica del archipiélago. Otra flota partirá de Kushiro (isla septentrional de Hokkaido).

"Estamos emocionados con la reanudación de la pesca", comentó Yoshifumi Kai, presidente de una asociación de pescadores.

Ballena en el comedor escolar

Los balleneros no faenarán en alta mar, como hicieron en los últimos treinta años "por razones científicas".

Japón empezó sus "misiones de investigación" en la Antártida y en el noreste del Pacífico hace 32 y 25 años respectivamente, renunciando a una pesca puramente comercial, pero sirviéndose de una "excepción científica", tolerada por la CBI.

Durante esas tres décadas, el archipiélago fue objeto de duras críticas de los ecologistas por sus formas de proceder, juzgadas crueles, mientras que existen métodos no letales para llevar a cabo experimentos científicos, según sus detractores.

Además, si bien las ballenas se utilizaban con fines científicos, parte de su carne acababa en las pescaderías, aunque ésta no sea enormemente popular.

Sin embargo, hay quien quiere preservar una tradición aún anclada en una parte de la población, sobre todo los ancianos, que recuerdan que la ballena era su única fuente importante de proteínas en la posguerra.

Además, para algunas ciudades, la pesca de ballena representa una razón de ser, si no económica, al menos cultural y moral.

Es el caso de Shimonoseki. Aquí, desde el mes de febrero, se sirve ballena de vez en cuando en los comedores escolares, con el fin de iniciar a los niños en esta tradición culinaria de la región y resucitar el hábito de consumo.

Última batalla

Más allá de condenar la práctica, Patrick Ramage, director del programa de conservación marina del Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW), ve en la reanudación de la caza comercial y en la interrupción de la pesca científica en la Antártida una suerte de última batalla para Japón.

"He pensado mucho en ello durante muchos años. Era una fantasía y ahora la fantasía se hace realidad. Japón está abandonando la caza ballenera en alta mar, no es una interrupción completa todavía pero es un paso enorme hacia el fin", explicó durante una conferencia reciente en Japón.

"Esta industria [de caza ballenera] se hundirá rápidamente", auguró, y consideró que se mantiene gracias a subvenciones, para una población que terminará por desaparecer.

"Nos daban [carne de ballena] en la cantina cuando era pequeña, pero no creo que vaya a comerla de nuevo. Creo que Japón debería tomar sus decisiones teniendo en cuenta al resto del mundo, que dice que eso no está bien", declaró en Tokio una japonesa de 30 años, que pidió el anonimato.

Algunos especialistas japoneses creen que la retirada de Japón de la CBI fue un error. "Japón debe volver [a la CBI] y defender el principio de una gestión sostenible de los recursos", defendió Masayuki Komatsu, que en el pasado fue negociador en la instancia internacional.

Y mientras que Japón reanuda la caza de ballenas, Islandia dejará de llevarla a cabo por primera vez desde 2002, pues sus dos empresas especializadas decidieron renunciar a la actividad durante la temporada 2019.

Japón reanudará este lunes oficialmente la caza comercial de ballenas, tras decidir abandonar la Comisión Ballenera Internacional (CBI) hace seis meses y zanjar la moratoria que aplicó durante tres décadas.

"Consideramos que las ballenas son recursos marinos como los peces y que pueden utilizarse siguiendo criterios científicos", explicó a la AFP un responsable del Ministerio de Agricultura, Bosques y Pesca.

"Determinamos cuotas con el fin de no perjudicar a las especies", precisó.

El barco factoría Nisshin Maru, buque insignia de la flota ballenera nipona, y otros varios navíos dejarán el puerto de Shimonoseki (suroeste), presidido por una enorme estatua de una ballena, para ir a cazar cetáceos frente a las costas japonesas, en la zona de exclusividad económica del archipiélago. Otra flota partirá de Kushiro (isla septentrional de Hokkaido).

"Estamos emocionados con la reanudación de la pesca", comentó Yoshifumi Kai, presidente de una asociación de pescadores.

Ballena en el comedor escolar

Los balleneros no faenarán en alta mar, como hicieron en los últimos treinta años "por razones científicas".

Japón empezó sus "misiones de investigación" en la Antártida y en el noreste del Pacífico hace 32 y 25 años respectivamente, renunciando a una pesca puramente comercial, pero sirviéndose de una "excepción científica", tolerada por la CBI.

Durante esas tres décadas, el archipiélago fue objeto de duras críticas de los ecologistas por sus formas de proceder, juzgadas crueles, mientras que existen métodos no letales para llevar a cabo experimentos científicos, según sus detractores.

Además, si bien las ballenas se utilizaban con fines científicos, parte de su carne acababa en las pescaderías, aunque ésta no sea enormemente popular.

Sin embargo, hay quien quiere preservar una tradición aún anclada en una parte de la población, sobre todo los ancianos, que recuerdan que la ballena era su única fuente importante de proteínas en la posguerra.

Además, para algunas ciudades, la pesca de ballena representa una razón de ser, si no económica, al menos cultural y moral.

Es el caso de Shimonoseki. Aquí, desde el mes de febrero, se sirve ballena de vez en cuando en los comedores escolares, con el fin de iniciar a los niños en esta tradición culinaria de la región y resucitar el hábito de consumo.

Última batalla

Más allá de condenar la práctica, Patrick Ramage, director del programa de conservación marina del Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW), ve en la reanudación de la caza comercial y en la interrupción de la pesca científica en la Antártida una suerte de última batalla para Japón.

"He pensado mucho en ello durante muchos años. Era una fantasía y ahora la fantasía se hace realidad. Japón está abandonando la caza ballenera en alta mar, no es una interrupción completa todavía pero es un paso enorme hacia el fin", explicó durante una conferencia reciente en Japón.

"Esta industria [de caza ballenera] se hundirá rápidamente", auguró, y consideró que se mantiene gracias a subvenciones, para una población que terminará por desaparecer.

"Nos daban [carne de ballena] en la cantina cuando era pequeña, pero no creo que vaya a comerla de nuevo. Creo que Japón debería tomar sus decisiones teniendo en cuenta al resto del mundo, que dice que eso no está bien", declaró en Tokio una japonesa de 30 años, que pidió el anonimato.

Algunos especialistas japoneses creen que la retirada de Japón de la CBI fue un error. "Japón debe volver [a la CBI] y defender el principio de una gestión sostenible de los recursos", defendió Masayuki Komatsu, que en el pasado fue negociador en la instancia internacional.

Y mientras que Japón reanuda la caza de ballenas, Islandia dejará de llevarla a cabo por primera vez desde 2002, pues sus dos empresas especializadas decidieron renunciar a la actividad durante la temporada 2019.

Local

Coronavirus hace resurgir al plástico en Michoacán

Los productos elaborados a base del componente están siendo utilizados para prevenir la propagación del virus

Local

Covid-19 trunca el sueño americano a migrante Hondureño

De Tocamacho a Estados Unidos, la mudanza que quedó varada en Morelia

Local

Aumentan 136 contagios de coronavirus en Michoacán; suman 6,355

La entidad se acerca a las 500 defunciones causadas por la pandemia

Municipios

Atienden afectaciones por deslave de cerro en Zitácuaro

No hay reporte de personas lesionadas o fallecidas

Finanzas

Lanzan en México un inversor solar que dotaría de energía eléctrica sin conexión de la CFE

Con el inversor sería posible que una casa pudiera autoabastecerse al 100% con energía solar o cubrir gran parte de su consumo

Deportes

Fallece el matador Fernando Brand a los 89 años

Su presentación novilleril en la Monumental Plaza México fue el 12 de octubre de 1950

Círculos

Multimasking: el reto skincare desde casa

Aunque no es una rutina tan nueva, el multimasking se ha convertido en una de las dinámicas de belleza favoritas en este confinamiento

Mundo

Casos de Covid-19 empañan celebraciones por independencia en EU

En los primeros cuatro días de julio, 15 estados reportaron cifras récord de casos nuevos de Covid-19

Mundo

En medio de la epidemia, médicos amenazan con cerrar hospitales en Honduras

Los doctores piden cerrar las industrias y los restaurantes de comida rápida que provocan contagios masivos