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Somos los nuevos malos viñadores

  • Vamos a misa con el Padre pistolas

Todos a misa con el padre pistolas

Se nos presenta la parábola de Cristo de los viñadores asesinos que ingratamente matan a los criados y al hijo del dueño de la viña, que desde luego se refiere al pueblo de Israel que no dio uvas dulces y sobre todo a los dirigentes de ese pueblo, sacerdotes, escribas y fariseos que lejos de aceptar a Cristo y su doctrina de amor, respeto, orden y fe en la resurrección, lo mataron.

-Pero ahora resulta que ahora el reino y los viñadores somos nosotros y lejos de dar frutos hemos hecho una sociedad de gobernantes corruptos que lejos de ayudar a los damnificados de los temblores estorban, jóvenes que se autodestruyen en el vino y la droga, ladrones que al ser descubiertos son asesinados, pocos casados, muchos en unión libre o adúlteros, mujeres mentirosas (dizque mentiras piadosas) no le hagan al cuento o son mentiras o son verdades, flojas que no preparan aguas de frutas cuando México es el más rico en frutas con niños diabéticos, panzones que no vallan por ellos a la escuela con peligro que se los roben y vendan sus órganos, claro con puros mendigos refrescos, comidas enlatadas, ya no hacen tortillas a mano ni confeccionan, ropas de algodón como nuestras abuelitas, padres de familia, maestros, curas, doctores que fume y fume les vale madre que digan las cajetillas “producen cáncer” envenenando el ambiente, lejos de las iglesias y cursos de biblia y sin rezar nunca; cuando Hitler invadía Inglaterra en la segunda guerra mundial no fueron los aviones, barcos o E.U.A. los que les dieron en la madre al führer fueron las oraciones de los ingleses que Winston Churchill mandó rezar que dijo; solo con la ayuda de Dios, de derrota en derrota llegaremos a la victoria final” y eso que no son católicos.

-Yo que soy un menso y débil me propongo hacer torres, atrios, portales de cantera, candiles de bronce cubiertos de oro y cristal austriaco y lo logro, cuanto más es el poder de Dios para curar enfermos, alcohólicos, drogadictos y que nos socorra, pero somos re pendejos, no se lo pedimos y no le hacemos la barba confesándonos y yendo a misa, siendo amables, hablando con la verdad, siendo justos y puros, puros de perezas no puros canijos, nobles y sobre todo dando gracias si no dan las gracias no esperen más favores.

-De otra forma Dios nos cambia como cambiamos de novia si no nos pela.

-“Oído en confesión”. -Padre he matado, hijo a ver si no se regresa una bala y ya en el suelo te meten el cañón de la pistola en el culo, (palabra muy castellana viene de culata)

-Padre robo, pero cosas pequeñas, hijo al rato robas en grande, te cachan y te mandan al panteón y llega don “Sata” y te lleva. -Padre me acuesto con mujeres ajenas, ten cuidado hijo a los que les va bien los dejan y a los que le va mal los matan.

Que Dios los bendiga.