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Macron enfrenta a más de 100 mil ultraizquierdistas

  • Observación

casi 5 meses de haber ganado las elecciones a la presidencia de Francia, Emmanuel Macron enfrentó ayer a más de 100 mil trabajadores procedentes de 150 localidades, encabezados por el líder Jean-Luc Melenchon del Partido Francia Desafiante, que se opone a la reciente reforma laboral decretada por Macron que reduce la influencia de los sindicatos sobre normas en el espacio de trabajo y también facilitan el despido de trabajadores.

Emmanuel Macron, presidente de Francia desde el pasado 14 de mayo, sorprendió a propios y extraños con su triunfo al lograr obtener el 66.1 % de la votación; contra el 33.o % obtenido por su antagonista Marine Le Pen, que representó al Partido Nacional de tendencia ultraderecha.

De esta manera Emmanuel Macron en menos de 5 meses se ha enfrentado contra los de ultraderecha, así que como a los de ultraizquierda, comandados por Jean-Luc Malenchon, quien pretende debilitar a este joven que saltó a la política luego de ocupar el Ministerio de Economía de Francia y fue considerado como un candidato de centro popular, luego de lograr la presidencia de ese país en mayo del presente año, un mes después revalidó su triunfo en la elección parlamentaria, con lo que justificó formalmente su elección por la mayoría de los franceses.

Cabe mencionar que la Reforma Laboral fue orquestada durante la presidencia de su antecesor Francois Hollande, quien le hizo Ministro de Economía, en su gobierno, desde cuyo cargo logró posicionarse en el ambiente político y logró lo que ningún presidente de ese país haya logrado antes en tan corto tiempo a la edad de 40 años.

Los oponentes a la Reforma Laboral que se pretende aprobar durante lo que resta de este mes o principios de octubre, han señalado que no aceptan lo referente los puntos controvertidos entre los empresarios y los sindicatos, pues los segundos no aprueban que los primeros sean quienes decidan lo que debe ser vinculante en materia laboral, sin intromisión de los sindicatos. El segundo punto que no es aceptado por Jean-Luc Melenchon, se refiere al finiquito a los trabajadores por despido, porque será la parte patronal  la que aluda como causal de la salida del trabajador por presunta mala situación económica de la empresa, sin que se le establezca un finiquito como hasta ahora se llevaba de prorratearlo como despido injustificado.

Y el tercer punto más importante en materia laboral es que se pretende flexibilizar la jornada hasta en 46 horas, siendo que hasta la fecha se tiene como de 35 horas a la semana y las horas extras que a la fecha se cubren se les proporcionan el 25 % del sueldo base y se les quiere reducir al 10 %.

Pero ante la posición anterior del Sindicato CGT, Macron ya el 11 de septiembre del presente año enfrentó aproximadamente a 30 mil manifestantes y dejó claro que la reforma laboral debe de salir adelante, porque se requiere prevenir tiempos que podrían provocar aumento de desempleo, con sus consecuencias económicas para Francia.

Por su parte Jean-Luc Melenchon ha dicho a los medios de comunicación masiva que ha hecho una llamada a los trabajadores descontentos con esta Reforma Laboral y les invitó a que asistiera a esta manifestación los trabajadores sindicalizados de 130 localidades, lo que considera que podrá reunir más de 100 mil de ellos.

El líder ultraizquierdista señaló que el presidente Emmanuel Macron,  perjudica a los trabajadores con esa reforma que reduce las protecciones de quienes laboran y que ha firmado decretos que también reducirán la influencia de los sindicatos sobre las normas en el espacio de trabajo.

Acusa a Macron de ser autoritario, porque en lugar de que sea una reforma parlamentaria, la ha realizado por decreto y con ello no da posibilidad que intervenga el Parlamento de Francia, en donde se podrían exponer todo lo que esta nueva ley sobre normas en el espacio de trabajo y de esa manera desmantela el estilo de vida francés.

Con la “marcha contra el golpe social”, de ayer sábado, como se le ha llamado a esta movilización de los trabajadores y sindicatos desde julio pasado, se pretende parar de una vez por todas la nueva política en materia laboral que el presidente Macron quiere implantar en Francia y que sostiene que es para evitar el declive de la situación económica de su país.

¡Ese es el punto!