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5 de febrero México festeja Constituciones de 1917 y 2017

  • Observación

Donald Trump gobierna con decretos ejecutivos

 

No es una coincidencia que el 5 de febrero del presente año celebren la proclamación de la Constitución Mexicana de 1917 y la Constitución de la Ciudad de México 2017, pues se proyectó que la segunda fuera proclamada el mismo día y mes, pero 100 años de diferencia de la primera.

La verdad es que me queda claro que nuestro México es un país de leyes y toda vez que prosperó la ponencia de que el Distrito Federal se convirtiera en la 33 entidad federativa, se requería por ello que contara con constitución propia y es por ello que con el tiempo necesario se conformó la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México.

De esa manera ese órgano fue en el que recayeron todas las funciones del Poder Constituyente de la Ciudad de México de acuerdo con el Decreto de reforma política de la Ciudad de México, publicado en la edición vespertina del Diario Oficial de la Federación el 29 de enero de 2016.

La instalación de la Asamblea fue el 15 de septiembre de 2016, estuvo integrada por cien diputados y diputadas, electas según las disposiciones del propio decreto, y aprobaron la Constitución Política de la Ciudad de México el 31 de enero de 2017.

De esa manera la República Mexicana envía un mensaje a todo mundo de ser un país de leyes y que tiene un gobierno democrático, cuyo mando descansa en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial; representados por el Presidente de la República, los legisladores (diputados y senadores) y la Suprema Corte de Justicia (ministros y jueces).

Sin ser perito en materia, considero yo que la Constitución de los Mexicanos, las Constituciones de todos y cada una de las entidades federativas, las leyes que de ellas emanan y la reglamentación de las mismas garantizan la adecuada convivencia de autoridades y ciudadanos.

Solo hace falta que tanto leyes, instituciones, regulación y autoridades cumplan con lo que el mandato que dan Constituciones, leyes y reglamentaciones, porque de no hacerlo son “letra muerta”.

Una parecida forma de gobierno (democrático), puede ser lo que está pasando en nuestra vecina república de los Estados Unidos de Norteamérica (USA), donde el actual presidente Donald Trump, hasta ahora ejerce un sistema en el cual gobierna por decreto y hasta ahora tal parece que no ha hecho uso de los otros dos poderes que son el legislativo y el judicial.

Es de recordar que Barack Obama, anterior presidente de EUA, casi al final de su mandato gobernó con decretos del Ejecutivo, debido a la permanente oposición que la mayoría de los representantes republicanos mantuvieron contra reformas que iban encaminadas a servir a las minorías de los que menos tienen.

En cambio Donald Trump en sus primeros 20 días de gobierno creo que ha girado más de 30 decretos, que tienen por destino el atemorizar a los migrantes, especialmente de latinos y musulmanes, lo que ha ganado la enemistad con gobiernos y religiosos, así como mexicanos y oriundos de otros países del continente americano.

Esta forma de gobierno, muy parecida a la ejercida por Adolfo Hitler, ha “prendido” el enojo y coraje de propios y extraños, lo que sin duda traerá al mundo la inestabilidad de la paz y el incremento de los eventos y acciones de terrorismo.

Yo estoy en que “en el corto plazo” el presidente Donald Trump habrá de enfrentarse al Poder Legislativo y Judicial de USA, que sin duda lo requerirán para hacerle ver que determinados decretos están fuera de la ley y seguramente cancelarán esas órdenes presidenciales.

El señor Trump deberá entender entonces que el presidente de los EUA, no se manda solo y que su voluntad está sujeta al acuerdo de los otros dos poderes, Judicial y Legislativo.

También habrá de enfrentar la intervención de gobiernos europeos, asiáticos y africanos; ya que con algunos gobiernos latinoamericanos (entre ellos México) y el gobierno de Oceanía (Australia) ya se estrenó y no cuenta con el aval de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y tal parece que tampoco con el de la Santa Sede. Es de reconocer que Donald Trump cuenta con determinadas formas parecidas a las que Adolfo Hitler mostró, quien “conquistó” el apoyo de la ciudadanía popular y debido a ello fue quien prácticamente fomentó y llevó a cabo la Segunda Guerra Mundial.

Es por ello que el pueblo mexicano debe encontrarse unido, en torno de su gobierno que encabeza Enrique Peña Nieto, pues independientemente de cualquier otra cosa, el pueblo y gobierno de México debemos condenar la extravagante y grosera forma de ser del 45 presidente estadounidense y de esa manera podamos aspirar a que los mexicanos seamos respetados y reconocidos como personas dignas del mejor trato que como humanos debemos recibir. ¡Ese es el punto!