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La ciudad de Zamora se estremeció

  • Huandari

La ciudad de Zamora se estremeció con la celebración de su 443 aniversario de haber sido fundada, con la visita de la ex pareja presidencial, ahora ciudadanos protegidos por nuestros impuestos, pues además de una lanita mensual, les pagamos el tremendo aparato de seguridad que los rodea y que viajan en cuatro vehículos de lujo extremo. Me refiero al guanajuatense Vicente Fox Quezada y a nuestra paisana, Martita Sahagún de Fox, que vinieron a Zamora para ser elogiados y halagados en demasía extrema por nuestro alcalde, José Carlos Lugo Godínez.

Sí, se llevaron las palmas durante el evento que tuvo lugar en el Teatro Obrero, diseñado, dizque para festejar el aniversario de la fundación de nuestra ciudad, pero que destacó más bien por los reconocimientos que recibieron los de la familia Sahagún, desde la ex primera dama del país, siguiendo con el Síndico Municipal y el propietario de la empresa agroindustrial o no sé qué cosa sea, de la cual desconozco absolutamente todo; no sé a qué se deba eso. El caso es que, una vez concluido el evento que se extendió con la inauguración de la exposición fotográfica que luego fue trasladada al palacio municipal, lo que llovieron fueron las críticas, incluso de quienes besaron la mano de los homenajeados y de quienes se acomodaron a su lado para tomarse la foto, ya sea con cámaras o con celulares. Sin embargo, las críticas las enfocaron más bien contra el alcalde José Carlos Lugo, de quien dijeron, no debió haber hablado al final, porque el evento debió concluir con la intervención de Vicente Fox que, dicho sea de paso, fue calificada como aceptable y congruente. En relación a la conclusión de las actividades con las que se celebró la fundación de Zamora, inclusive quienes cuchichearon para criticar el elevado costo de la moderna y atractiva proyección de imágenes en la fachada del Santuario Guadalupano, tuvieron que aceptar que tal evento fue muy bueno y que dejó grato sabor de boca, a tal grado de que, en las redes sociales, quienes no tuvieron oportunidad de apreciarla pidieron se repitiera; solamente que su costo es muy alto y no existen recursos en éste momento para tal fin. Ya será para la otra. Bueno será que el gobierno municipal establezca de manera oficial la figura del Cronista de la Ciudad; hueco dejado con el fallecimiento del profesor Francisco Elizalde García. Quédese quien se quede, debe oficializarse a fin de reforzar lo que al momento es el Consejo Municipal de la Crónica, intégrelo quien lo integre; aunque allí debería estar también el periodista Enrique Covarrubias Magaña, quien de historia y crónicas se las sabe todas.

Hubo reconocimientos, como ustedes deben haberse dado cuenta. Mi punto de apreciación es que el Ayuntamiento dejó escapar brillante oportunidad para reconocer la labor de algún periodista, o en su caso, de algún medio de comunicación que haya trascendido en su información de investigación. Ello nos motivaría para ejercer el periodismo de investigación y dejar de ser “periodistas oficialistas” en que nos hemos convertido, enójese quien se enoje.

Pero bueno, sabemos que la administración municipal actual se ha distinguido por no tener tantas “migas”, con una desatención que desespera, con quienes trabajamos en la labor de informar a la sociedad. Ello engrandece la figura de la Universidad del Valle de Atemajac, que al final del año pasado reconoció el trabajo de dos compañeros periodistas: Víctor Antonio Gutiérrez Ramírez y Teresita de Jesús Chávez Ventura, lo que nos honra a quienes estamos con ellos en la Asociación de Periodistas del Valle de Zamora.