/ lunes 30 de noviembre de 2020

Los destapes (segunda parte)

Casi listo el TUCOM

Prácticamente todo estaría listo para que por primera vez en la historia de Michoacán se concretara una alianza entre las otrora tres principales fuerzas políticas del estado con la única intención de impedir que Morena gane la gubernatura en el 2021 y afianzar el poder de Andrés Manuel López Obrador.

Aunque los dirigentes partidistas lo nieguen e incluso comenten que las puertas de la alianza están abiertas para Morena, lo cierto es que PRI, PAN y PRD antepondrán sus intereses político-electorales a sus diferencias ideológicas –si es que aún existen- que les dieron sentido de pertenencia. Esta “fraternidad” no es nueva sino un remedo de la que moldeó el llamado “Pacto por México” al inicio del gobierno de Enrique Peña Nieto, hoy tan denostado por sus implicaciones en presuntos hechos de corrupción y que se ha ido consolidando al grado de que para el 2021, de las 15 gubernaturas que estarán en disputa, en cuatro ya existe la total disposición de contender unidos: Michoacán, Baja California Sur, Sonora y San Luis Potosí y en espera de concretar Colima.

Pero aún con la firma de la alianza, la oposición se mantendría por debajo de las preferencias electorales de Morena y sin que la postulación de un candidato en común signifique la suma del apoyo en automático de los militantes y simpatizantes de dichos partidos políticos. La verdadera operación política radicaría en ampliar la abierta división que existe en el partido oficial que insiste en someter a análisis la postulación de Cristóbal Arias Solís, quien encabeza en todas las encuestas, las preferencias del voto o, en caso de que la decisión fuera postular a una mujer, a Selene Vázquez Alatorre.

Los contrincantes internos del actual senador morenista, encabezados por el actual alcalde moreliano, Raúl Morón Orozco, han mostrado su insistente decisión de debilitar el perfil y aprobación de quien hasta ahora es su mejor opción. La imagen como líder de la belicosa CNTE, que siempre arrastrará Raúl Morón, su cuestionado manejo de la pandemia en Morelia y los nulos avances que se han registrado en la capital michoacana serían la mejor arma para que el Solio de Ocampo permanezca en manos de la alianza.

También otro de los problemas que deberá afrontar Morena, además de lidiar con la inexperiencia y torpezas de quienes han sido sus “dirigentes”, es el distanciamientos con el Partido del Trabajo y el Verde Ecologista que ya han adelantado, como en el caso del PVEM, su decisión de contender con candidato “propio” en el 2021.

Sin embargo, aunque la capacidad negociadora del actual gobernador Silvano Aureoles está más que demostrada, existen dudas a nivel nacional, especialmente en las filas priístas, de consolidar una alianza con Acción Nacional y el casi extinto partido del Sol Azteca si el candidato no emana de sus filas. No obstante, la reciente salida de Jesús Reyna puede debilitar la maquinaria electoral tricolor y requerir del respaldo perredista que, pese a todo, son el partido en el poder y contarán con un amplio respaldo para alcanzar sus fines.

En los próximos días sabremos si se logró consolidar el Tucom (Todos unidos contra Morena) y si tendrá éxito electoral. Hay que recordar que una de las principales lecciones que dejaron los comicios en Hidalgo y Coahuila –guardando todas las diferencias- fue que si bien la “marca” Morena gozaba de la mayor simpatía ciudadana, el nombre de los candidatos fue determinante para inclinar la balanza.

Casi listo el TUCOM

Prácticamente todo estaría listo para que por primera vez en la historia de Michoacán se concretara una alianza entre las otrora tres principales fuerzas políticas del estado con la única intención de impedir que Morena gane la gubernatura en el 2021 y afianzar el poder de Andrés Manuel López Obrador.

Aunque los dirigentes partidistas lo nieguen e incluso comenten que las puertas de la alianza están abiertas para Morena, lo cierto es que PRI, PAN y PRD antepondrán sus intereses político-electorales a sus diferencias ideológicas –si es que aún existen- que les dieron sentido de pertenencia. Esta “fraternidad” no es nueva sino un remedo de la que moldeó el llamado “Pacto por México” al inicio del gobierno de Enrique Peña Nieto, hoy tan denostado por sus implicaciones en presuntos hechos de corrupción y que se ha ido consolidando al grado de que para el 2021, de las 15 gubernaturas que estarán en disputa, en cuatro ya existe la total disposición de contender unidos: Michoacán, Baja California Sur, Sonora y San Luis Potosí y en espera de concretar Colima.

Pero aún con la firma de la alianza, la oposición se mantendría por debajo de las preferencias electorales de Morena y sin que la postulación de un candidato en común signifique la suma del apoyo en automático de los militantes y simpatizantes de dichos partidos políticos. La verdadera operación política radicaría en ampliar la abierta división que existe en el partido oficial que insiste en someter a análisis la postulación de Cristóbal Arias Solís, quien encabeza en todas las encuestas, las preferencias del voto o, en caso de que la decisión fuera postular a una mujer, a Selene Vázquez Alatorre.

Los contrincantes internos del actual senador morenista, encabezados por el actual alcalde moreliano, Raúl Morón Orozco, han mostrado su insistente decisión de debilitar el perfil y aprobación de quien hasta ahora es su mejor opción. La imagen como líder de la belicosa CNTE, que siempre arrastrará Raúl Morón, su cuestionado manejo de la pandemia en Morelia y los nulos avances que se han registrado en la capital michoacana serían la mejor arma para que el Solio de Ocampo permanezca en manos de la alianza.

También otro de los problemas que deberá afrontar Morena, además de lidiar con la inexperiencia y torpezas de quienes han sido sus “dirigentes”, es el distanciamientos con el Partido del Trabajo y el Verde Ecologista que ya han adelantado, como en el caso del PVEM, su decisión de contender con candidato “propio” en el 2021.

Sin embargo, aunque la capacidad negociadora del actual gobernador Silvano Aureoles está más que demostrada, existen dudas a nivel nacional, especialmente en las filas priístas, de consolidar una alianza con Acción Nacional y el casi extinto partido del Sol Azteca si el candidato no emana de sus filas. No obstante, la reciente salida de Jesús Reyna puede debilitar la maquinaria electoral tricolor y requerir del respaldo perredista que, pese a todo, son el partido en el poder y contarán con un amplio respaldo para alcanzar sus fines.

En los próximos días sabremos si se logró consolidar el Tucom (Todos unidos contra Morena) y si tendrá éxito electoral. Hay que recordar que una de las principales lecciones que dejaron los comicios en Hidalgo y Coahuila –guardando todas las diferencias- fue que si bien la “marca” Morena gozaba de la mayor simpatía ciudadana, el nombre de los candidatos fue determinante para inclinar la balanza.

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